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"Una sucursal con vistas"

La otra mañana tuve que acudir a una de las sucursales bancarias que existen en nuestros pueblos y ciudades a realizar gestiones propias de un final de mes cualquiera. Hasta ahí, todo normal. Pero gracias a que tuve que esperar más de cuarenta minutos a que el amable cajero me atendiera, estuve pensando en volver a crear un blog para escribir en el mi modesta opinión de todo lo que me apetezca, cosa muy recomendable por cierto para la salud mental y por ende física.
Y así es como ha nacido "Despacico y buena letra...".
Como ya he dicho, en los más de cuarenta minutos que estuve por allí, me dediqué a observar lo que ocurría a mi alrededor. Podría hablar de la infinidad de carteles que cuelgan de las paredes de nuestros bancos y que nos avisan a los clientes de como y cuando tengo que pagar los recibos, de que debo de usar los cajeros automáticos para mis gestiones o de que utilice la Banca Online, que eso es otra, después del dineral que gastan los bancos en reformar y modernizar las oficinas, al final hay que tirar de media docena de A4 y un rollo de cinta adhesiva para que todo funcione con orden y coordinación, o podría hablar de como es posible que habiendo cinco o seis personas en la sucursal trabajando, solamente haya una en la caja. Pero no, no voy a hablar de lo que sucedía en el interior. Voy a hablar de lo que sucedía en el exterior.

Observando por los amplios escaparates pude ver y confirmar algo que sospechaba yo desde hace mucho tiempo...y es que el tamaño y lujo de los coches es directamente proporcional a la capacidad que tienen los propietarios de dichos vehículos a aparcar donde le sale de las narices. ¿O no?.
Yo no sé cual es el motivo, pero es una cosa muy común sobre todo en vehículos de alta gama, ya sea Mercedes, Audi, Porsche o similar. Y les aseguro, que aprovechando que uno de mis vástagos está liado con el permiso de conducir, he revisado el código de circulación y nada...no dice nada al respecto. No hay nada tipificado sobre la patente de corso que tienen los citados vehículos. 
Lo cual me lleva a pensar que es un tema de mutación progresiva de los propietarios.

Y si no se lo creen, hagan la prueba, súbanse en un coche de ese tipo de algún amigo o cuñado, estos últimos muy dados a tener ese tipo de coche, y verán como sufren una transformación conductual inexplicable. Pudiendo ir desde no parar en los pasos de cebra, pararse a hablar con el vecino en mitad de la calle,  pasando por bloquear las rampas de acceso para minusvalidos o lo ya comentado al principio de aparcar donde se le antoje.

Solo una advertencia, esta conducta puede ser irreversible. Así que ya lo saben. Por el bien de su salud mental consuman vehículos utilitarios o de baja gama. Y si ya es demasiado tarde...pues nada pongan el aire acondicionado, suban el volumen de la radio y a disfrutar...





  

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