La otra mañana tuve que acudir a una de las sucursales bancarias que existen en nuestros pueblos y ciudades a realizar gestiones propias de un final de mes cualquiera. Hasta ahí, todo normal. Pero gracias a que tuve que esperar más de cuarenta minutos a que el amable cajero me atendiera, estuve pensando en volver a crear un blog para escribir en el mi modesta opinión de todo lo que me apetezca, cosa muy recomendable por cierto para la salud mental y por ende física. Y así es como ha nacido "Despacico y buena letra...". Como ya he dicho, en los más de cuarenta minutos que estuve por allí, me dediqué a observar lo que ocurría a mi alrededor. Podría hablar de la infinidad de carteles que cuelgan de las paredes de nuestros bancos y que nos avisan a los clientes de como y cuando tengo que pagar los recibos, de que debo de usar los cajeros automáticos para mis gestiones o de que utilice la Banca Online, que eso es otra, después del dineral que gastan los bancos en reformar y mo...